Sí, definitivamente. Cuando una ventana está desajustada o presenta daños, puede generar filtraciones de aire y ruido, provocando un consumo elevado de calefacción o climatización y, en consecuencia, un aumento en las facturas. Nuestro servicio soluciona estos problemas ajustando herrajes, renovando burletes y sellados para restaurar la estanqueidad, lo que se traduce en un mayor confort térmico y acústico y en un significativo ahorro energético en su hogar.


